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A LOS QUE SE CONSIDERAN TRABAJADORES Y GUERREROS DE LA LUZ EN ESTOS TIEMPOS.

A LOS QUE SE CONSIDERAN TRABAJADORES Y GUERREROS DE LA LUZ EN ESTOS TIEMPOS.

A LOS QUE SE CONSIDERAN TRABAJADORES Y GUERREROS DE LA LUZ EN ESTOS TIEMPOS.

Existe una gran herida emocional en nuestros corazones que está siendo sanada, desarquetipizada en nuestros cuerpos. Esta herida es producto de la intensa carga kármica y dhármica de nuestro propósito aquí en este plano.
Ser un trabajador de la luz no te hace ser superior, no te hace ser más, ni menos que nadie. No obstante, me atrevo a decir que la consciencia en el trabajo de la luz desde la dualidad es uno de los mayores retos que un ser puede proponerse en su evolución como alma. Cuando nombro la herida kármica me refiero a todos estos recuerdos que residen dentro de nosotros de otras vidas en las que fuimos perseguidos, denigrados e incluso asesinados por nuestras creencias, por seguir diferentes patrones e ideales fuera de lo establecido. En estas vidas como bruj@s, psíquicos, sanadores, templarios...lo que hemos adquirido ha sido un poder sobre el ser psíquico que en mi opinión ha ido evolucionando y está siendo ahora elevado a otros niveles superiores de compasión. El arquetipo de Cristo es un buen ejemplo para nosotros. En cualquier caso, el mensaje que quería transmitir que me ha hecho reflexionar es que nos acercamos como colectivo a un proceso profundo de interiorización y de gran perdón hacia nosotros mismos y nuestros semejantes, hacia la realidad creada. Trabajando en las facetas profundas del perdón, centrándonos en el presente, liberando las cargas kármicas que traemos de haber sido perseguidos por nuestra filosofía, sanando esto, sólo haciendo esto, podremos pasar a niveles más profundos de nuestro ser y nuestra existencia en este plano y ayudar a la cocreación de una realidad más luminosa. Espero que mi reflexión pueda ser compartida o al menos entendida por alguien. Meditemos en el amor, en el perdón y en la compasión.
Om shanti.

Nazaret Hermida.